Se realizó una portada para yyatel reinterpretando la estética clásica de Playboy fusionada con el lujo urbano y el realismo lo-fi. El diseño busca capturar una atmósfera de exclusividad nocturna, utilizando un estilo visual "gastado" que evoca tanto la nostalgia de las revistas antiguas como la crudeza de la fotografía callejera actual.