Desarrollo de identidad visual basado en la estética Bosozoku. El desafío principal fue trasladar la agresividad y el detallismo de las motos modificadas al plano gráfico. Para esto, diseñé un elemento tipográfico central que emula una patente metálica, funcionando como el "sticker" o identificador del vehículo. A través de diferentes variantes cromáticas, exploré cómo la iluminación y el contraste pueden acentuar esa atmósfera nocturna y de velocidad que pide la canción. proceso comenzó con el diseño de la estructura y la composición tipográfica en Adobe Illustrator, donde creé el elemento central que emula una patente metálica para que funcione como el identificador visual del track. Posteriormente, el diseño fue intervenido en Adobe Photoshop y Rave, donde trabajé las texturas, el post-procesado y los efectos de iluminación. A través de diferentes variantes cromáticas, exploré cómo el contraste puede acentuar esa atmósfera nocturna y de velocidad que pide la canción, logrando un resultado que fusiona la cultura motor japonesa con el estilo urbano actual.